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La capacidad de valorarnos a nosotros mismos

Todos contamos con la capacidad de valorar nuestra vida por más difícil que esta pueda ser, te invito a reflexionar en lo especial que es tu vida hoy, desde las circunstancias que tienes, en la etapa en la que estés, lo que has construido en tu vida hasta hoy.

Quiero hacer hincapié en una herramienta psicológica tan sencilla pero a la vez tan difícil de ponerla en práctica: la capacidad de valorarnos como seres humanos: con la capacidad de pensar, de sentir, de movernos, de enamorarnos, de luchar, de ayudar a otros, de ser resilientes, de forjar relaciones interpersonales, de formar una familia, de salir adelante a pesar de los problemas, de superar un duelo o trauma de nuestra historia de vida, etc… Esta vez te invito a que veas la capacidad en ti de valorar lo que tienes y sobre todo lo que eres.

  • Quiero invitarte a que te enfoques en evitar compararte con los demás, porque si lo haces, puedes comenzar a sentirte inseguro o con envidias, incluso con un sentimiento de insatisfacción. Por ejemplo si empiezas a compararte con tu mejor amiga, podrás decir, es que ella es más bonita o es más lista que yo, o ella tiene un mejor trabajo que el mío, pero detente, piensa que cada quien tiene una vida que le toca vivir (lo mejor posible) y a tu alrededor tienes tantas personas con las que te relacionas, que la lista de comparaciones sería interminable y solo te quita energía emocional. Más bien, enfócate en tu propia vida y valora lo que eres, quien eres y que puedes tener el control de vivir tu vida lo mejor posible, eso te dará paz y tranquilidad
  • La mejor comparación que podemos hacer, es con uno mismo, incluso es necesario para ver en qué hemos crecido o avanzado en nuestra vida. Entonces te invito a que veas en ti una mejora, un avance, un logro, etc, por más sencillo que pueda parecer, busca en ti eso que tienes en tu presente y así comenzar a valorarlo y/o valorarte por eso mismo. Por ejemplo: hace un año no tenías el hábito del ejercicio y ahora es parte de tu rutina, te hace sentir bien, con más energía con mejor ánimo y lo lograste con disciplina y constancia. Hazte esta sencilla pregunta. Hoy, ¿qué me hace ser una mejor persona de hace 1 año? O ¿qué ha mejorado en mi vida estos últimos años (o meses)?, ¿qué me hace ser una persona valiosa? Y te invito a que hagas una pausa en la lectura, compárate con tu “yo” de hace __ años. “Soy mejor que mi yo del pasado en…” Valórate por ser quien eres ahora.
  • Enfócate en practicar un pensamiento realista/optimisma. Y esto va principalmente dirigido a las personas que suelen ver “lo que les falta en la vida”, “lo que no tienen en la vida”, “lo que va tremendamente mal en la vida”; y quizá estoy exagerando, pero a veces la mente tiene pensamientos catastróficos y se ve el peor escenario, pero tanto es irracional, como te quedas con emociones que son de malestar, cierto vacío, frustración, agotamiento emocional, tristeza y la principal, una insatisfacción constante contigo mismo o con las condiciones de tu vida. Te invito a que analices tu vida de manera realista pero con esa pizca de optimismo que no debemos de dejar de lado incluso en las situaciones más difíciles. Por ejemplo: una pareja que decide darse un tiempo porque ambos ya no se toleran y están muy desgastados emocionalmente en su matrimonio. El enfoque realista optimista está en que ahora pueden enfocarse en su individualidad, en retomar sus gustos, en aclarar lo que realmente quieren y necesitan en su relación, en saber con claridad lo que necesitan trabajar cada uno, para mejorar y recuperar su autoestima, etc. Incluso ya están en terapia de pareja. Con esta mentalidad, valora lo que estás viviendo en tu presente de manera realista/optimista, después se encargará de enseñarte algo.
  • Aprende a valorar lo más importante que tienes en tu vida, desde un enfoque holístico o espiritual, el que más compartas de acuerdo a tus creencias. El hecho de estar vivos, de tener un cuerpo que físicamente funciona con gran sabiduría, el tener salud, el tener la oportunidad de ejercitarnos para que nuestro cuerpo se sienta mejor y esté fuerte y sano. Tengamos un enfoque de gratitud ante lo obvio pero realmente valioso, esto nos ayuda a sentirnos afortunados, agradecidos, motivados, contentos y felices. No dejes de lado las personas más importantes en tu vida, tus padres, tu pareja, tus hijos, los vínculos afectivos que te ayudaron a ser la persona que ahora eres, tus amigos, esa oportunidad tan importante que tuviste para desarrollarte en tu trabajo, la familia que te ha apoyado en tu vida (de sangre o de cariño), la capacidad de analizar tu vida, quizá la oportunidad que tienes de estar en terapia para lograr tu estabilidad emocional, el ser capaz de sentirte bien contigo mismo, la oportunidad de recibir una buena educación, etc… Hazte preguntas como: ¿por qué cosas o situaciones estoy agradecido a Dios / la vida / o al universo?, ¿qué es lo más valioso que tengo en mi vida?, ¿qué cualidades admiro de mi misma(o)?, ¿por qué mi vida es valiosa?, ¿qué aspectos de mi vida necesito valorar más?.
  • Aprende a valorar lo menos importante, que quizá lo das por obvio pero ahí está y eso también es valioso para que tu vida sea más sana, funcional o que la disfrutes más. ¿Qué se te ocurre que sea? Cosas materiales como tener una cama calentita para poder dormir a gusto por las noches, disfrutar de un rico café, el que tengas despensa para preparar algo delicioso para comer, el que tengas un buen ambiente de trabajo (quizá algo difícil de encontrar), el que tengas una casa o un lugar para llegar a tu lugar seguro, el que tengas un grupo de amigos con quienes puedas compartir algún hobby o momentos recreativos. Trata de hacer un esfuerzo para que día a día valores ese momento que estás viviendo, por más cotidiano, sencillo o normal que sea. Encuentra ese enfoque de valor porque quizá te costó trabajo y esfuerzo tenerlo o quizá antes no sabías que era relevante. Trata de encontrarle esa función que tiene, esa razón de ser, o porqué es importante, quizá eres afortunado y eso ya es valioso, o quizá has trabajado mucho por conseguir las cosas y eso es muy valioso también. 
  • Evita enfocarte en lo que no hay en tu vida, eso que todavía no has logrado, eso que no te gusta de tu vida, eso que te molesta de los demás y que no puedes cambiar, todo eso que piensas que va a suceder en el futuro, pero que en realidad no ha pasado. Me gustaría aclarar que no se trata de que quiera que te quedes en una zona de confort, que no tengas que hacer cambios en tu vida, no se trata de eso, muchas veces aunque no nos gusten los cambios, son necesarios para seguir avanzando y creciendo en diferentes aspectos de nuestra vida. De lo que sí se trata, es que evitemos caer en esa queja constante y esa negatividad de nuestra vida o ideas futuristas. De manera práctica enfócate en lo que puedes mejorar en tu vida, toma acciones y evita obsesionarte. ¿Te ha pasado escuchar a esas personas que suelen ver lo negativo constantemente en su vida?, ¿cómo te hace sentir?, ¿qué les dices?, me imagino que es desgastante ¿verdad?. Trata de evitar hacerlo tú, porque el principal afectado eres tú, pero también las personas que te rodean. En vez de decirlo, haz una lista de aspectos que te gustaría mejorar en ti, hazte un proyecto personal y trabaja en él, modifica esa queja con algún comentario constructivo, o simplemente no te quejes, toma acción en ello y ve el aspecto positivo aunque cueste un poco más de trabajo. 

Trata de poner en una balanza todos esos aspectos valiosos en tu vida, lo pequeño, lo grande, lo extraordinario, lo cotidiano, por más mínimo que sea, pon en un lado de la balanza todo lo bueno en tu vida, y del otro lado, solo pon el tiempo ese tiempo que tienes para realizar lo que te gustaría en tu vida, así tendrás una vida balanceada, porque todavía tienes ese tiempo, sin saber con certeza cuánto, pero lo tienes. Disfruta más tu presente, valóralo y valórate en todo momento, eso te dará paz y tranquilidad en tu vida.

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Soy Karelly

Soy psicóloga clínica, tengo más de 15 años de experiencia en la consulta privada. Comencé mi carrera profesional trabajando en el área infantil. Realicé mi maestría en psicología clínica en Madrid, España. Llevo enfocándome en la terapia individual con adultos por 12 años y me encanta. Aprendo mucho de mis pacientes y es una gran satisfacción acompañarlos en el viaje de su propio autoconocimiento. En la terapia se puede prevenir y corregir patrones negativos que se van arrastrando desde la infancia, pero con mayor consciencia y disposición de cambio, se pueden sanar muchos aspectos del pasado y del presente. La terapia te brinda ese apoyo en el camino de la vida para que logres tener paz y tranquilidad, que sepas afrontar de manera sana (resiliente) los problemas de tu vida y sin perder tu salud mental.

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