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Cómo alcanzar tu paz mental

Cómo alcanzar tu paz mental

¨Nunca es tarde para comenzar a trabajar en tu salud mental¨

Comencemos describiendo ¿qué es la paz mental?

Imagina que no tienes problemas, imagina que todos tus amigos están ahí para ti en todo momento y de la forma que lo necesitas, imagina que tu padres son los más comprensivos y te expresan verbalmente cuánto te aman y te apoyan en todo momento, imagina que tu pareja te demuestra su amor de la forma que tú lo esperas en todo momento, imagina que tu jefe sepa lo valioso e importante que eres y te haga caso en todas las sugerencias o propuestas que le das. ¿ Llamarías a esto lograr tener una paz mental o una utopía? Por más absurdo que parezca, muchas personas esperan, en su mente, tener el control de situaciones y/o personas cuando eso no depende de nosotros y esperan que todo vaya perfecto en su día a día. Tener paz mental, significa que, a pesar de que no tengamos el control de las cosas, que podamos controlar nuestras emociones cuando las cosas no salen como uno las espera. Que podamos afrontar nuestros problemas con resiliencia, con madurez y tomar acción en las cosas que sí dependen de nosotros. 

Identifica lo que te quita tu paz mental

Puede ser desde lo interno como tus pensamientos, la autocrítica, las exigencias, tus expectativas no alcanzadas, etc., o aspectos externos como las actitudes y comportamientos de las personas que te rodean, todo lo que no puedes controlar. Es importante que lo tengas en tu radar y así ir generando mayor conciencia del trabajo mental que tienes que tener. Porque la paz mental nadie te la va a dar, no se consigue en ningún sitio o a ningún precio, será tu logro personal… y eso, requiere mucho esfuerzo y dedicación. Con la ayuda de un psicólogo clínico, podrás conocerte más y lograr tener mayor independencia emocional, esto te ayudará muchísimo a que logres y mantengas tu paz mental. 

Toma responsabilidad de tu vida

Está comprobado científicamente que el sentirnos en control de nuestras vidas, nos brinda felicidad. El sentido de responsabilidad, en conjunto con nuestros deseos y anhelos, nos llevan al camino de lograr ese control en nuestras vidas. Conforme nos hacemos adultos, aumentan las responsabilidades y en la medida que cumplamos con ellas, nos dará paz mental. Y también, como adultos, tenemos que aprender a tomar decisiones en la vida, aunque no siempre van a salir como lo esperamos. Como dice el dicho: “nadie experimenta en cabeza ajena”, por eso la mayoría de las veces nos toca aprender de nuestras propias decisiones y experiencias en la vida. En una relación de pareja, “decidimos” a esa persona, es nuestra responsabilidad hacerle frente con la poca o mucha madurez emocional que tengamos. La elección de un trabajo, es nuestra decisión estar ahí en ese lugar, con ese jefe, con esas personas, haciendo lo que te gusta o no te gusta, es tú decisión y te toca aprender de ella también. Entre otras muchas responsabilidades, se encuentra una de las más importantes, nuestra salud mental. Ya no les toca a los padres responsabilizarse de tu paz, aunque quizá pienses que como ellos fueron los que ocasionaron todos tus problemas, ellos deberían de cambiar para tengas paz mental (o pagarte el psicólogo), pero seamos realistas, ya no les toca a tus papás tu propia estabilidad emocional. Entonces, para alcanzar la paz mental comencemos reconociendo que cada quien es responsable de sus propias emociones. Cuántas veces hemos escuchado un “es que tú me hiciste enojar”, “por tu culpa estoy así de molesta”, “¿porqué te encanta hacerme sentir mal?”. Todas estas expresiones son ejemplos de lo común que es echar la culpa a los demás de nuestras emociones. Y un principio básico para trabajar nuestra paz mental, es que tus emociones son tuyas, tú las estás sintiendo y tú eres el que puede regularlas. Pero tranquilo, tómalo con optimismo, solo se requiere práctica y firmeza para controlar tus emociones. 

Regula tus emociones 

Entre más fuerte e intensa es una emoción, más difícil de regular. La alegría, la tristeza y el enojo en extremo, son inclusive peligrosas si no logramos regular esa emoción. La felicidad brinda una dosis de adrenalina,  que a su vez puede generar un impulso de conducta negativa. Por ejemplo: cuando un deportista gana un campeonato importante y siente mucha felicidad, pero se va a divertir con sus amigos, toma demasiado alcohol, se va manejando y tiene un accidente automovilístico. Lo que era mucha felicidad, termina en algo doloroso y perturbador para él y su familia. Por eso, hasta las emociones de bienestar si no las regulamos, pueden ser negativas en nuestras vidas. Por eso es importante tener nuestras emociones controladas, como adultos responsables que somos, las emociones estarán en nuestro control si aprendemos a regularlas. Después hablaremos más de la inteligencia emocional, pero para fines de continuar aprendiendo a alcanzar tu paz mental, es importante señalar estos breves consejos sobre situaciones conflictivas para que nada ni nadie te quite tu paz mental:

  1. En una situación conflictiva o problema emocional, identifica cómo te sientes. Aprende a nombrar la emoción. Me siento triste, frustrado, malhumorado, enojado, rabioso, desesperado, angustiado, estresado, desvalorado, apático, melancólico, aburrido, impaciente, traicionado, etc.
  2. Valida tu emoción. Reconoce que justo la emoción que estás sintiendo tiene una razón de ser, está ahí por algo y para algo y estás en todo tu derecho de experimentarla porque hubo algo que influyó para que tu te sientas así. 
  3. ¿Qué tan intensa es tu emoción? El saber con cuánta fuerza llega esa emoción nos da una pista de cómo tratarla. Puedes elegir del 1 al 10 para descifrar la intensidad de tu emoción. Si es a partir del 7, solo tienes que enfocarte en contenerla. Es decir, evitar llevar a cabo una acción (ya sea verbal o comportamental) de la cual después te puedas arrepentir. 
  4. Cómo contener la emoción: respiración profunda, darte un espacio para que baje la emoción, camina, dejar que se manifieste la emoción de la forma más adecuada posible: “me siento muy enojada, dame 10 minutos”, “me siento muy triste, sólo necesito… llorar/que me escuches”, decide cómo contenerla, haciendo ejercicio, respirando o corriendo,  etc. 
  5. Expresar tus emociones: normalicemos hablar de cómo nos sentimos. Es terapéutico expresar la emoción cuando ya estamos un poco más tranquilos (una intensidad del 4-6), con la persona adecuada, en el momento adecuado, con la intensidad adecuada y la forma adecuada. Ej.: Cuando tu dijiste/hiciste “__________________” yo me sentí __________________, porque para mí es injusto ________________________________ (dar tu idea o razón de las cosas). 
  6. Haz una petición: “cuando vuelva a pasar una situación similar, te pido que tomes en cuenta ______________________ (tu idea o razón de las cosas), me gustaría que ___________________________________ (haz tu petición de las cosas de una forma razonable pero clara de lo que te gustaría a ti).
  7. Aprende a soltar la emoción. También las emociones se tienen que soltar, no podemos vivir estancados en una emoción y seguir alimentándola cuando ya no podemos hacer nada al respecto, cuando ya la expresamos, cuando expresaste tu petición también, y solo queda esperar y adaptarse a la situación que estás viviendo. 
  8. Y por último, si ya hiciste todo por regular tus emociones en una situación conflictiva y aún así esa emoción se sigue presentando, es una señal que necesitas avanzar, soltando por completo la situación y aceptando tu presente o alejarte de ahí con ese amor propio que tienes y/o necesitas tener.

Actúa con base a tus valores y principios

Algo que constantemente le digo a mis pacientes, es la importancia de ser congruentes con nosotros mismos. El serlo nos brinda paz y tranquilidad mental. Cuando actuamos de la forma en que pensamos, nuestras emociones serán de bienestar la mayor parte del tiempo. O cuando no lo sean, no serán tan intensas, porque se siente bien hacer lo que uno quiere hacer, aunque a las personas no siempre les agrade… pero recuerda que eso ya será responsabilidad de la otra persona. Trata de saber cuáles son tus valores, porque eso rige tu comportamiento. El adulto joven tiene muchos retos, porque todavía escucha mucho las voces de sus amigos, de sus papás, de la sociedad, de sus profesores, etc., pero es importante que empieces a desarrollar esa voz interna que te diga: “pero para ti, ¿qué es lo más importante?”, “pero si estuvieras completamente solo, ¿tú que harías?, trata de tener un pensamiento concluyente, es decir, la sociedad espera esto de mi, mis padres esperan esto otro, a mis amigos les gustaría esto… pero y a mí ¿qué me gustaría? O lo más importante, ¿qué es lo que realmente necesito hacer, que a la larga yo mismo me sentiría orgulloso con eso?.

Entonces, un reto para ti es que te hagas caso a ti mismo, si dices,  voy a comenzar a hacer ejercicio esta semana… hazlo. Otro reto para ti es que tengas expectativas realistas, qué te daría paz y tranquilidad a ti, no lo que esperan los demás de ti, solo tú y tus retos personales, haciendo qué, siendo cómo, alcanzando qué, persiguiendo qué, etc., pero todo encaminado a tus valores.

Sé empático con los demás 

Algo que me ayuda mucho para mantener mi paz mental, es mantener una actitud empática. Todos tenemos problemas, todos tenemos áreas de oportunidad, cada persona está atravesando momentos complicados en la vida, incluso el ser humano es un ser egoísta por naturaleza, entonces muchas veces actúan conforme a su historia de vida, a sus propias necesidades… A esto en psicología lo llamamos proyección, es un mecanismo de defensa que utilizamos inconscientemente para descargar nuestras propias emociones en las personas. Entonces, si nos sentimos atacados por algo, muy probablemente tiene que ver con esa persona, quizá ella se está sintiendo atacada y lo proyecta en ti, por eso no te tienes que quedar con todo lo que te dicen las personas, primero analízalo, ¿esto en realidad tiene que ver conmigo?, “¿yo actué de una forma incorrecta (nuevamente analiza tus valores/principios)?”, reconoce cuándo es tu error y pide una disculpa, pero si tú no actuaste mal, seguramente están proyectando en ti, cosas que tienen que ver con ellos. No te enganches, trata de ser empático y entender la situación y/o formas de ser de las personas.

Alcanzar y mantener tu paz mental es una responsabilidad que solo te pertenece a ti, no a tu pareja, no a tus papás, no a tu psicoterapeuta, a ti, y solo a ti. Es necesario que tengas claro primero que nada, qué es lo que te quita tu paz mental para que comiences a identificarlo y a hacerlo más consciente. Trata de mejorar tu comportamiento y tu actuar conforme a tus valores y principios. No olvidando que vivimos en un mundo rodeado de personas y lo que tu digas o hagas tiene en poca o gran medida influencia de cómo se sienten las personas con las que nos relacionamos. Y muchas veces las palabras hieren más que los golpes, por eso la importancia de cuidar lo que decimos y el cómo nos expresamos. Es importante que regules tus emociones cuando las cosas no están saliendo como tú quieres o esperas. Aprende de tus experiencias y de las decisiones que vas tomando en la vida, eso te ayudará también a sentir más empatía con los demás pero también te dará más seguridad para que no te tomes las cosas personales. Recuerda que necesitas ser empático con los demás, así sabrás identificar cuando las cosas tienen que ver con ellos y entonces podrás soltar más tranquilo la emoción o situación que te está quitando la paz. Y claro, no esperes tener todo el tiempo el control de las cosas, eso es imposible. Aprende a estar en paz, a pesar que las cosas se salgan de control un poco. Además, si el problema tiene solución, ¿para qué te preocupas? Y si no tiene solución, ¿para qué te preocupas?, solo acéptalo y aprende lo que tengas que aprender de esa situación. 

Conclusión 

Alcanzar y mantener tu paz mental es una responsabilidad que solo te pertenece a ti, no a tu pareja, no a tus papás, no a tu psicoterapeuta, a ti, y solo a ti. Es necesario que tengas claro primero que nada, qué es lo que te quita tu paz mental para que comiences a identificarlo y a hacerlo más consciente. Trata de mejorar tu comportamiento y tu actuar conforme a tus valores y principios. No olvidando que vivimos en un mundo rodeado de personas y lo que tu digas o hagas tiene en poca o gran medida influencia de cómo se sienten las personas con las que nos relacionamos. Y muchas veces las palabras hieren más que los golpes, por eso la importancia de cuidar lo que decimos y el cómo nos expresamos. Es importante que regules tus emociones cuando las cosas no están saliendo como tú quieres o esperas. Aprende de tus experiencias y de las decisiones que vas tomando en la vida, eso te ayudará también a sentir más empatía con los demás pero también te dará más seguridad para que no te tomes las cosas personales. Recuerda que necesitas ser empático con los demás, así sabrás identificar cuando las cosas tienen que ver con ellos y entonces podrás soltar más tranquilo la emoción o situación que te está quitando la paz. Y claro, no esperes tener todo el tiempo el control de las cosas, eso es imposible. Aprende a estar en paz, a pesar que las cosas se salgan de control un poco. Además, si el problema tiene solución, ¿para qué te preocupas? Y si no tiene solución, ¿para qué te preocupas?, solo acéptalo y aprende lo que tengas que aprender de esa situación. 

4 respuestas a «Cómo alcanzar tu paz mental»

  1. Avatar de Jorge
    Jorge

    Gran artículo para entender y buscar la paz mental.

  2. Avatar de Jesus Aguirre
    Jesus Aguirre

    Increíble reflexión de la maestra Karelly. Como bien lo menciona, nunca es tarde para alcanzar la paz mental. No importa la edad: aprender a conocernos, ser responsables de nuestras emociones y gestionarlas en los momentos más cruciales, como los enojos, los malentendidos o la ira, es fundamental para alcanzar estados de claridad y serenidad.

    Entender que la vida misma no siempre está en nuestras manos, pero que sí lo está la forma en que reaccionamos y afrontamos lo que nos sucede, nos permite vivir con más equilibrio y consciencia.

    Sin duda, la maestra Karelly es una magnífica terapeuta. Para mí, fue una guía excepcional en mi vida, ayudándome a comprender mejor el manejo de mis emociones y a mantener la serenidad necesaria para tomar mejores decisiones en todos los aspectos.

    Gracias a su acompañamiento, aprendí a ser más responsable, empático y consciente, cultivando así una paz mental mas duradera que se refleja día a día en mi forma de vivir y relacionarme con los demás.

    Te invito a agendar una cita con ella; estoy seguro de que podrás aprender algo nuevo que te ayude a ser una mejor versión de ti, hoy y cada día.

  3. Avatar de ALEJANDRA GABRIELA DURAN SANTOS
    ALEJANDRA GABRIELA DURAN SANTOS

    Exelente reflexión, nos ayudará a tener conocimiento y conciencia de las emociones y del actuar sobre estás, responsabilidad e inteligencia hacia las demás personas en la vida cotidiana.

  4. […] búsqueda de la paz mental se ha vuelto una necesidad imperante en estos días, pero ésta ha sido una búsqueda que el ser […]

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Soy Karelly

Soy psicóloga clínica, tengo más de 15 años de experiencia en la consulta privada. Comencé mi carrera profesional trabajando en el área infantil. Realicé mi maestría en psicología clínica en Madrid, España. Llevo enfocándome en la terapia individual con adultos por 12 años y me encanta. Aprendo mucho de mis pacientes y es una gran satisfacción acompañarlos en el viaje de su propio autoconocimiento. En la terapia se puede prevenir y corregir patrones negativos que se van arrastrando desde la infancia, pero con mayor consciencia y disposición de cambio, se pueden sanar muchos aspectos del pasado y del presente. La terapia te brinda ese apoyo en el camino de la vida para que logres tener paz y tranquilidad, que sepas afrontar de manera sana (resiliente) los problemas de tu vida y sin perder tu salud mental.

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