
Una mirada a uno mismo
El amor propio es un antídoto natural para sanar nuestra mente y emociones, es esa fortaleza interna que fuimos construyendo a lo largo de nuestra historia de vida, para poder afrontar los problemas que nos acechan en este corto o largo caminar de la vida. Es un acto de amor hacia nosotros mismos. Es esa forma sana de darnos valor por quienes somos, no por lo que los demás esperan de nosotros. Es ese acto de valentía de defendernos a nosotros mismos cuando estamos en una situación de peligro o de insatisfacción. Es un acto de respeto hacia uno mismo, cuando la situación no es la que queremos de acuerdo a nuestros valores. Es una mirada hacia uno mismo diciéndonos “soy suficiente”, “soy valioso”, “estoy contento de ser yo mismo”.
Una mirada a tu infancia
“El amor propio no se da solo, se origina en la experiencia temprana de ser mirado con amor”. Piensa en tu infancia, date cuenta de los actos de amor que tus padres (o cuidadores) tuvieron hacia ti. Los padres van alimentando el amor propio a sus hijos, con muestras de cariño y formas de aceptación incondicional. Están los padres que aman de forma sana, es decir, si el hijo hace algo bueno, se lo reconocen, cuando se portan mal, toman la ocasión para educar y corregir “la acción”, enseñan lo que es bueno o malo, pero el amor hacia el hijo, es el mismo, entonces el niño aprende que aunque se equivoque, sigue siendo amado y valioso. Pero están los padres que no tuvieron una educación emocional sana, que aprendieron a golpes y malos tratos de sus propios padres, que ellos mismos se convierten en padres que, no reconocen en sus hijos lo bueno y valiosos que son, si se equivoca el hijo, hay regaños fuertes, insultos, amenazas o golpes, palabras de desprecio hacia él/ella como: “eres muy desobediente, lárgate de aquí”, “eres un niño malo” o, “qué tonto eres”, “eres un bueno para nada”, “qué mal te portaste, ya no te quiero”… Entonces el niño se siente herido, lastimado y piensa que es una mala persona, que tienen que “hacer algo” para recuperar el amor de mamá/papá. Y viven con miedo a perder su amor cuando se equivocan. Estos niños fueron aprendiendo inconscientemente que el valor propio se gana, que tienes que hacer algo para obtenerlo, y si te equivocas ya no eres valioso. No desarrollan ese amor propio sino que buscan incansablemente en los demás que los amen y los acepten.
Cuando recordamos nuestra infancia, de manera natural nuestra mente se enfoca en aspectos negativos porque tiene mayor impacto en nuestras emociones; quizá un regaño, un insulto, el ver discutir a los papás, etc. Y muchas veces es lo que más recordamos, pero esta vez, te invito a que te enfoques en tu infancia y encuentres esas palabras cariñosas, esos gestos de ternura que en algún momento estuvieron ahí y que te dieron valor como niño. O busca esos momentos en donde te sentiste seguro por tener un techo, comida, juguetes y tiempo en familia… Porque por más difícil que haya sido tu infancia, siempre hay algo por lo cual agradecer a los padres o cuidadores.
Si aún así no encuentras buenos recuerdos, piensa en algo que le hubiera gustado escuchar a tu yo de niño: “te amo hija”, “eres la persona más importante para mi”, “me siento orgulloso de ser tu papá”, “me gusta mucho de ti que eres divertido (pon tu forma de ser), que seas bueno en las matemáticas (pon en lo que eras bueno), admiro de ti que tengas muchos amigos (menciona una cualidad). El que no hayas recibido esos mensajes de amor, de cariño y de aceptación incondicional de la forma que te hubiera gustado o necesitabas, no te quita el derecho que ahora tienes como adulto de comenzar a hacerlo contigo mismo.
Recuerda que hay algo en tí que es único e irrepetible, porque así como eres con defectos y virtudes, mereces sentirte amado, querido y aceptado. Porque por más difícil que parezca, en varias o muchas ocasiones, tus padres o cuidadores, hicieron algo o tomaron alguna decisión, o actuaron de cierta manera, para demostrarte que te amaban y que te aceptaban así como eres. Toca aceptar hoy en día, como adultos que somos, las formas en las que ellos te validaron y te mostraban que te querían.
Lo que te aleja del amor propio
La necesidad constante de sentirnos amados y aceptados por los demás. Es parte de nuestra naturaleza humana, el sentir bienestar cuando alguien nos acepta y sentir malestar cuando alguien nos rechaza. Pero por más necesidad que tengamos de que nos amen y nos acepten, no nos tenemos que perder en la carencia del amor, sino mantener fuerte el amor propio. Te explico, si tú no te valoras por quien eres, por como eres, y te amas y te respetas a ti mismo, inconscientemente vas a buscar validación constante por los demás, vas a hacer algo para que alguien te quiera, vas a hacer cosas para merecer el amor de los demás, pero es la poca valía personal que tú te das a ti mismo. En la consulta he escuchado tantas cosas que hacen mis pacientes para buscar el amor desde la falta de aceptación, que sigo sorprendiéndome… Una chica muy agradable, cariñosa e inteligente, eligiendo a un hombre no disponible. Un joven talentoso, simpático y respetuoso, estando en una relación en donde no lo valoran por quien es, sino por lo que tiene y está dispuesto a dar económicamente en la relación. Si estas personas, y tú también, te valoras por quien eres, podrás elegir a personas que vean lo valioso que tú ves en ti; y tu relación te dará paz y tranquilidad.
Las altas exigencias con uno mismo. Cuántas veces decimos, “tengo que lograr este objetivo o esta meta cueste lo que cueste”, y nos exigimos demasiado, nos presionamos demasiado y el precio que muchas veces pagamos por lograr ese gran proyecto, muchas veces no vale la pena el desgaste. Nos olvidamos de la atención a nuestra propia familia, a nuestra pareja, dejamos de lado nuestra salud física y mental, dejamos de hacer ejercicio porque “no me da tiempo”, posponemos el avanzar en lo que realmente es importante y valioso: las personas, el tiempo, la familia, los amigos, la paz y la tranquilidad. Pero seamos conscientes que buscamos demasiado, para sentirnos valiosos cuando lo logremos. Te invito a que te desafíes a sentirte valioso desde antes de lograrlo, así disfrutarás más el proceso y podrás tener expectativas realistas contigo mismo.
Lo que te acerca al amor propio
Una mirada consciente y amorosa hacia uno mismo. En la vida siempre habrá dificultades, problemas y obstáculos; el amor propio es ese antídoto ante la autocrítica y el auto desprecio. Con esa mirada consciente, con responsabilidad y compromiso contigo mismo, es ver dentro de ti, el cómo le harás frente a esos problemas que acechan tu vida. Mírate con esa seguridad que has alcanzado a lo largo de tu vida, mírate con ese amor propio que mereces por ser quien eres. Reconoce tus virtudes, lo que te hace ser tú mismo y eso es suficiente. Recuerda tus fortalezas y reconoce que todos tenemos defectos que solo nos recuerda que somos humanos y que tenemos la oportunidad de mejorar si así lo decidimos.
Una mirada de responsabilidad. Respétate a ti mismo poniendo límites cuando no te guste como te traten. Valórate cuando otras personas no lo están haciendo, es mejor alejarse que dejarse humillar. Ten claridad de lo que te hace ser una persona valiosa. Sé responsable, cubriendo tus necesidades básicas, sueño, alimentación, ejercicio, descanso y sé responsable de estar en donde quieres estar en tu vida, busca lo que te hace feliz, esa es tu principal responsabilidad. También, a las personas que amas, trátalas con empatía, así como te gustaría que te traten a ti. Pero sobre todo, sé coherente contigo mismo, si dices que vas a leer un libro, léelo, si dices que vas a comenzar un hobby, hazlo, si tienes ciertos valores, actúa de acuerdo a ellos. La congruencia con uno mismo, da tranquilidad. Pero si hay algo que te está quitando tu paz y conscientemente no puedes tomar responsabilidad de salir de esa situación, busca ayuda profesional, el psicoterapeuta, te ayudará a identificar qué te limita de avanzar en tu vida.
Una mirada de compasión contigo mismo. Pese a cualquier circunstancia… tienes que recordar que, “no hay nada de malo en ti”, cuando alguien te rechaza, alguien te traiciona, alguien se aprovecha de ti, no hay nada de malo en ti, simplemente el rechazo o incluso las cosas malas que nos pasan, es parte de la vida misma. Tenemos que aprender a aceptar el rechazo, aceptar las enfermedades, aceptar las consecuencias de nuestras malas decisiones, aceptar lo negativo que nos pasa. Tener una mirada de compasión hacia nosotros mismos y que no cambie lo valiosos que somos, es un reto que tenemos que superar para mantener nuestro amor propio. Quizá estás pasando una depresión, un duelo, una relación codependiente, una enfermedad crítica, o tienes una mala relación con tu mamá, o simplemente sientes que no eres feliz. Trata de verte con compasión, sí, es difícil esta situación que estás atravesando, incluso puede ser dolorosa, pero en algún momento pasará y te sentirás mejor. Confía en ti, dentro tuyo hay fortalezas emocionales que ya te han ayudado en el pasado a salir adelante y esta vez no será la excepción.
Y ahora, ¿cómo tener amor propio?
Muy sencillo, mirándote con amor, con compasión, con ternura, con valor, con respeto y con mucha consciencia. No olvides que como adulto, la responsabilidad del amor propio es tuya. Siéntete realmente capaz de intentar perseguir tu sueño, siéntete suficiente para comenzar una relación con quien te vea realmente como eres y esté orgulloso de estar contigo. Fomenta el ser, evita el tener. Quizá sea fácil sentirnos valiosos al obtener ciertos trofeos que socialmente están bien aceptados, una carrera profesional, un puesto importante en el trabajo, cosas materiales, etc., pero te invito que veas lo que eres tú (tu ser), que veas lo que hay en tí que sea valioso. Ver esas cualidades en ti, que te llevaron a que lograras ese sueño (un trabajo, una relación) o esa meta (un coche, una casa, viajes…) porque ahí se encuentra tu valor, en lo que eres, en quien eres, en esa persona que eres en esta etapa de tu vida.
Una persona con amor propio, se prioriza por sobre los demás. Y no, no es egoísmo, es amor propio, la persona más importante en esta vida eres tú. Y primero está tu bienestar emocional, así que si algo o alguien no te da paz y tranquilidad, usa tu amor propio para tomar la decisión correcta en el momento correcto y así estar bien contigo mismo, eso te dará felicidad.


Deja un comentario